Los más viejos del lugar, bursátilmente hablando, observamos patrones en lugar de situaciones. Patrones que provoca el ser humano con el paso del tiempo y que una y otra vez rezan el mismo final. Estos patrones son provocados por la euforia (recuerdo mayo del año 2010 cuando la UE dijo que Grecia no caería del Euro) donde el Santander llegó a subir más de un 20% en pre apertura (la pre apertura es el momento de las 8:30 a las 9:00 de la mañana donde los inversores pueden introducir órdenes de compra o de venta antes de que abra el mercado en función de una noticia internacional o del valor en cuestión que puede provocar una variación respecto el precio de cierre). Pero el otro patrón que expresa el ser humano es el pánico, el miedo, la irracionalidad. Caídas de los valores en picado provocadas por el miedo a lo desconocido y es eso lo que nos ha brindado la bolsa en días precedentes al momento en el que está leyendo estas líneas. El miedo es libre y el dinero muy cobarde pero… ¿Ha sido la corrección que sufrió el mercado americano y español un aviso de algo más? ¿Ha sido un comportamiento irracional del estilo 24/6/2016 donde, debido al Bréxit la bolsa se desplomó para luego recuperar las caídas con facilidad? Pues miren, no lo sé.
Lo que si sé es la peligrosidad del momento respecto a otras situaciones. La tendencia del ser humano en casi cualquier negocio es a observar el nivel de referencia respecto al máximo. En mi querida Ibiza, lugar en el que resido, cuando hablo con los hoteleros siempre se quejan porque toman de referencia el pico máximo de ocupación que tuvieron Hace dos años. Siempre les apunto que esa exigencia es un error, tomaran decisiones estratégicas en base a una mala referencia, querer alcanzar el máximo constantemente. En Renta variable es lo mismo. Justo hoy he tenido una sesión de seguimiento con mis alumnos y les advertía de la peligrosidad del momento. Lo mucho que tienen a perder si no se ponen Stop Loss (precio en el cual decido que corto las pérdidas) y si compran valores pensando en el máximo que hizo el valor y no toman la referencia de donde viene el valor. Pongamos un ejemplo. El gráfico que les adjunto es el de un valor tan conocido y popular como es APPLE. Apple es la clara demostración de lo que les estoy diciendo.. ¿oportunidad o aviso? Ya les he comentado antes que no lo sé. Lo que si sé es lo que les puede pasar por la cabeza a ustedes al ver una estructura de gráfico como esta se llame APPLE o se llame como sea pues, lo que vemos, son patrones gráficos que se van a repetir con el tiempo. Apple el 2/1/2009 cotizaba a 12’27$. El pasado 12/2/2020 marca un máximo histórico de 327’20$. El efecto de esta corrección tan pronunciada que hemos vivido estos días hizo que el valor tuviera una corrección significativa llegando a los 256$. La mayoría de los inversores al ver estas situaciones no cogen la amplitud del gráfico y se quedan con el último tramo lo cual les da que el valor ha tenido una corrección de 71’20$ que sin duda es importante para el valor de Apple. Lo que pocos hacen es tomar la amplitud del gráfico para ver que puede pasar si sale mal. Ese es el peligro. Hemos de entender y ser conscientes que el ser humano está programado para realizar dos cosas de manera brillante. El ser humano es un genio ganando, le encanta ganar y disfruta con ello. Pero también es un genio perdiéndolo todo puesto que no ha de tomar ninguna decisión si realiza mal una operación. El gran desafío del ser humano es tener la humildad de aceptar que se puede equivocar. De entender que cualquier decisión bursátil (o en la vida) puede conllevar esa equivocación que me he de llevar a rescatar la humildad y aceptar que me puedo equivocar. ¿Es muy goloso comprar algo que ha corregido un 21’77% desde máximos históricos? Puede serlo. Pero tomando ese nivel de caída hay que entender que el valor lleva más de un 2000% de rentabilidad desde el precio que abrió la cotización a inicios de 2009. Y es que esta variable es otra de aquella que el pequeño inversor poco tiene en cuenta en el momento de no poner un Stop Loss. Supongamos que un valor cotiza a 10 euros y cae a 5 euros sin que dicho inversor haya puesto un Stop. Lógicamente todos vemos que ese inversor está perdiendo un 50%. Lo que pocos caen en la cuenta es que porcentaje necesita el valor para, desde esos 5 euros, volver a su precio de origen, el de no pérdida. Efectivamente, como bien habrá deducido, la rentabilidad que necesita ese inversor para recuperar su capital es del 100% lo cual nos muestra la importancia de poner, de manera estricta y sin condiciones, un Stop Loss en el momento actual de mercado en el que, aunque se piense lo contrario, un inversor tiene mucho más a perder que a ganar. Precaución y Stop loss.

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