Nos metemos de lleno en el mes de septiembre, acariciando ya el tercer invierno seguido, y la ilusión del chiringuito ya se desvanece. Mañana empezarán para la mayoría de los niños el curso escolar y va a ser un auténtico choque de realidad el que nos vamos a encontrar en el último trimestre del año. España se va a encontrar como la ilusión de ya haber salido de casa y de poder haber ido al chiringuito se acaba y entramos en un periodo de altas necesidades financieras en los particulares y pymes. En el mes de octubre nos encontraremos con el plazo trimestral de IVA e irpf. En el mes de noviembre nos encontraremos con dos necesidades, quien lo haya decidido así, de pagar el aplazamiento de IVA del confinamiento y quien deba regularizarlo el segundo pago del irpf. En diciembre tendremos la peor campaña de navidad de la historia a nivel de ventas para encarar el primer trimestre 2021 con el dramatismo de miles de pymes de tener que empezar a plantearse la devolución de los ICOS tras el año de carencia. Por en medio la gran duda de los ERTE en un país que no para de endeudarse y endeudarse intentando cuadrar algo que es incuadrable, su balance. Es cierto que parece que esta semana no esté muy optimista, quizás pensarán que rozo el pesimismo, pero mi humilde opinión es que estoy más cerca de la realidad que de cualquier escenario utópico y, como he manifestado en otras páginas de esta misma sección, nada me haría más feliz que equivocarme.
Y ante tal escenario dantesco empieza la concentración bancaria. Una concentración que se ha de llevar con mucho más cuidado que la anterior donde, en la crisis de Lehman brothers, desaparecieron nada menos que 40 bancos españoles. Ahora los actores son muchos menos y la selección ha de ser muy cuidadosa. El primer movimiento se está rumoreando estos días, Bankia y caixabank parece que están condenados a entenderse. Una fusión, como comentamos la semana pasada en la edición del sábado, con mucha lógica para ambas partes. Para Bankia porque le sube un escalón el pedigree como banco. Un pedigree que jamás podría alcanzar de manera individual. Para caixabank tiene todo el sentido pues reduce sus carencias mostradas a nivel de negocio por culpa del COVID y se alía a un banco que, a costa de todos los españoles, tiene menos problemas que el resto. En todas las quinielas si quiere colocar ahora al banco Sabadell y todas las quinielas apuntan al BBVA pero… ¿Tiene sentido esta fusión? Pues aparentemente no tanto. BBVA sale de la última crisis bancaria con dos entidades catalanas dentro de su balance: Unim y Catalunya Caixa. La cuota de mercado en Cataluña del segundo banco por capitalización bursátil está más que saciada por lo que se hace difícil pensar una fusión entre entidades y menos aún una OPA a precio de mercado. Santander ni se ha planteado la operación y, con diferencia, el mejor banco de los que cotizan en bolsa española es Bankinter por lo que tampoco se avista como un posible novio como Sabadell. Un escenario confuso y que pone en extremo interés las próximas semanas ya que probablemente estemos ante un punto de inflexión del sector financiero español.
Mientras el IBEX35 se encuentra en un escenario bajista. Escenario que se va a mantener siempre que cotice por debajo de los 7300 puntos. Como siempre indicamos la clave la va a tener el sector bancario que va a estar bajista siempre que su valor director, el Santander, siga bajista. Este escenario solo cambiaría si el Santander cotizara por encima de los 2’10 euros. En el mercado americano la semana pasada tuvimos un aviso importante. Veíamos como Apple recortaba nada menos que un 20% en tres sesiones lo cual aportó gran volatilidad a tantos valores que llevan rentabilidades acumuladas importantes. Dicho recorte en APPLE, empresa que superó los 2Billones de dólares de capitalización bursátil, no es más, de momento, que un recorte dentro de un impecable escenario alcista que se va a mantener como tal siempre que dicha entidad cotice por encima de los 100 dólares. Es interesante la psicología del inversor sobre la bajada y recorte. Bajada es cuando un valor es bajista lo cual quiere decir que su probabilidad tendencial es de que siga descendiendo con los días. Un recorte es una corrección dentro de un escenario alcista. La psicología humana hace que muchas oportunidades de recorte no se aprovechen al llegar a los soportes (niveles donde hay una alta probabilidad de rebote) debido al miedo que suponer ver a un valor caer desde los niveles máximos marcados. Sea valiente en los recortes, los soportes son creados para que pueda frenarse la caída pero sea extremadamente disciplinado con el stop loss pues que la ruptura de los soportes son auténticos aceleradores de caídas bursátiles.

Comenta 1 Comment

  1. Opino que tú planteamiento es totalmente una predicción acertada de lo que va a pasar ya mismo.
    Gracias por escribirlo, me ha ayudado a tomar una seria decisión (en referencia a la hostelería).
    Un saludo.

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