El enemigo número 1 de los mercados es la incertidumbre y este elemento es el que no deja de planear por nuestra vida a día de hoy. La incertidumbre es demoledora, nos consume y no nos permite dibujar un plan en los mercados, en nuestro negocio o en nuestra vida personal. Esta incertidumbre es la que hay que resolver de manera urgente ahora que parece que tenemos el COVID19 un poco controlado en España. Porque es en estos momentos en los que hay que ser ágil y valiente y el gobierno central ha de empezar a tomar decisiones. Decisiones que, dentro de la dificultad de dibujar un plan en un escenario no vivido anteriormente, son necesarias. Necesitamos trasparencia y saber lo que viene. Los 3.200.000 autónomos de este país necesitan planificar su negocio, su economía de los próximos meses. Es necesario iluminar a las PYMES y grandes empresas que necesidades de capital van a necesitar para poder afrontar con unas garantías mínimas el resto del año. Porque el contador de los costes fijos no para y cada día no producido es un día computado directamente a pérdidas. Es el momento de las decisiones valientes y de abrir el prisma de las necesidades empresariales. ¿Cuándo va a poder abrir un bar, restaurante o hotel? ¿Cuándo podrán los cines, gimnasios o teatros abrir sus puertas? La sociedad necesita trasparencia y no solo avales. Necesita poder tener fechas para planificar como organizar su equipo.
Los bancos están volcados en la concesión de créditos, van a ser los grandes beneficiados. Los avales por parte del estado les asegura un riesgo minúsculo en la concesión crediticia. ¿Se controlarán los tipos de interés a los que conceden los créditos de un dinero recibido al 0% de interés? ¿Qué va a hacer el estado para de verdad dejar de estrangular al pequeño empresario o al autónomo? Es el momento de tomar decisiones valientes, es el momento de bajar los impuestos directos y rebajar la terrorífica presión fiscal a la que estamos sometidos. Es el momento de inyectar capital al consumo y eso se consigue relajando cualquier carga fiscal que suponga una barrera a esa meta. La recaudación por impuestos indirectos ha de ser el objetivo y cualquier otro camino sería un error de bulto.
La renta variable, especialmente la americana, está fuera de la realidad. Es muy sorprendente los niveles que todavía mantiene sus índices con las expectativas de PIB que se avecinan. Esta semana pasada conocíamos datos terribles de desempleo. Leíamos como las peticiones de desempleo en las últimas 3 semanas superaban las 16.000.000 sumando 6.600.000 personas en la última semana. Para que tengamos una orientación de la gravedad del asunto, antes del 21/3 la lectura semanal más alta se remonta al 1982 cuando USA sumaron 695.000 personas. Por último encontramos otro dato terrorífico, el 31% de los estadounidenses no pagaron el alquiler en la primera semana de abril. La sociedad del consumo se tambalea y será muy sorprendente si los índices no lo reflejan en sus valoraciones.
La liquidez va a ser el gran activo en los próximos meses y quien sepa esperar va a ser el gran ganador para obtener rentabilidades futuras. La precipitación es una de las tendencias en la operativa bursátil y es el gran desafío mental que va a tener que superar todo aquel inversor que desee encontrar el momento óptimo de operativa. Más que nunca hay que dejar que las tendencias y los estadísticos hablen sobre nuestra creencia porque lo que nosotros creíamos ya está totalmente desfasado versus la realidad. No hay precedentes, los datos de desempleo nos lo demuestran, por lo que cualquier escenario anterior queda desfasado. Por eso más que nunca no hay que querer adivinar solo hay que hacer caso y los gráficos son los grandes maestros a quienes hemos de seguir.
La única esperanza que le queda a este desolador escenario es lo comentado en semanas anteriores en esta página. La anestesia que va necesitar la economía si no quiere un auténtico crash. Las necesidades de capital que van a tener que inyectar los bancos centrales son muy superiores a las anunciadas porque el escenario es mucho peor del que se esperaba. El descontrol es USA es total y si no hay un control real de la población se va a multiplicar por demasiado los casos actuales. Solo hace falta que vayan a una aplicación del control de tráfico aéreo para ver la cantidad de aviones que circulan a diario en USA, terrorífico.
Hay que ser valiente y hay que serlo ya. Necesitamos un calendario, necesitamos saber que plan vamos a tener que afrontar en nuestras vidas en los próximos meses, contemplemos el peor de los escenarios pero ese será ya un plan. No es de recibo ir mencionando cada dos semanas medidas cortoplacistas. Se ha hecho muy bien a nivel de salud es el momento de empezar a actuar para que podamos generar PIB y así poder pagar una parte de todo lo que la economía española debe.

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  1. son muchas cosas que tienen que funcionar para ver un futoro mas brillante… pero yo espero que ocurrira, una humilde opinion. saludos.

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