No voy a descubrir en esta página que la bolsa es apetecible. El movimiento de la renta
variable, el no saber que va a pasar mañana y la tentación o ambición de obtener una
rentabilidad por mis ahorros hace que millones de inversores españoles decidan operar en
bolsa. Uno de estos inversores es un buen amigo, le llamaremos Sancho. Esta persona puede
ser el reflejo de millones de españoles pues es un padre de familia con un talento espectacular
en lo suyo y que desarrolla su trabajo con brillantez. Sin embargo un día fruto del bombardeo
recibido por la prensa y los medios en el reciente crash bursátil decide empezar a investigar
sobre la renta variable. En un grupo de amigos desde los 6 años, nos llamamos la peña Bullu,
Sancho decide empezar a preguntar sobre plataformas, brókeres, literaturas. Yo, comiendo
metafóricamente palomitas, leía las conversaciones con incredulidad, ¡de repente mis amigos
daban opiniones de bolsa! Y eso me fascinaba porque estaba viendo en primera persona el
reflejo de la cantidad de pequeños inversores que habitualmente operan en bolsa. Lo cierto es
que Sancho empezó a operar y lo cierto es que, sumo rentabilidad…¡bien! Pero de repente
decidió guiarse por uno de los impulsos más demoledores de la renta variable, decidió guiarse
por el impulso de la euforia. Lo primero que te enseña la renta variable con los años es que
nunca te has de relajar, siempre has de mantener la concentración y la disciplina. Siempre has
de operar con una estrategia, un método. Siempre hay que comprar pensando en que va a
pasar si sale mal y nunca hay que comprar o vender con el argumento de “Creo que va a subir
o creo que va a bajar”.
Sancho eufórico y con la confianza por las nubes decidió operar con Moderna, empresa
farmacéutica que está intentando encontrar una vacuna contra el COVID19. De repente y, sin
él saberlo (o quizás sí) se estaba saltando una serie de mandamientos imprescindibles para NO
perder dinero en bolsa….¿Qué mandamientos se saltó Sancho?
– Forzar Operaciones: La renta variable requiere de paciencia y requiere de encontrar la
ocasión adecuada que no quiere decir otra cosa que encontrar el momento donde la
probabilidad de éxito de la operación, en base a una metodología, sea elevada y, sobre
todo, encontrar un nivel de referencia técnico donde poner el stop loss. Un error
común es pensar que nuestro precio de compra es referencia cuando la verdadera
referencia del stop es el estadístico nivel que he de usar para poner el stop loss.
– Centrar claramente el horario de operativa: Unos de los errores más comunes es
pensar que cuanto más estoy pendiente de la pantalla es mejor. Una de las premisas
de la operativa en bolsa es saber estar poco tiempo atento de la renta variable,
aprender a localizar ventanas de eficiencia de operativa y dejarse influenciar lo menos
posible por el entorno de las noticias que no son meramente para aplicar una
estrategia concreta. La sobre información resta más que suma.
– Usar herramientas de datos competitivas: Es imprescindible usar herramientas de
datos en tiempo real para aplicar los estadísticos correspondientes y no comprar solo
por intuición.
– Usar un bróker eficaz: Es imprescindible usar un bróker eficaz con comisiones
competitivas y que nos permita introducir todo tipo de órdenes establecidad. Es
importante controlar las comisiones mínimas que cobra cada bróker por operación
(pensando en importes pequeños de inversión como era el de Sancho) para que
proporcionalmente no fundan la operación.
– No inventar variantes dentro de una estrategia: Uno de los errores más comunes del
pequeño inversor cuando aprende un método es el de inventar variantes dentro del
mismo método. Es como que nace un EGO para demostrar que se sabe más que el
formador… error. Importante hacer cado a quien ha creado el método.

– No mezclar métodos: El leer un poco de aquí y un poco de allá implica que se mezclen
cosas y se forme un cocktail que repercutirá directamente en perder capital. Es
imprescindible no mezclar métodos para que funcionen correctamente.
– No saltarse etapas de aprendizaje: Una persona que no tiene nada de experiencia
aprovecha el confinamiento para empezar a leer algo sobre la renta variable decide
abrir una cuenta de valores empezar a operar y a los pocos días empezar a operar con
una empresa que tiene 0 productos en el mercado y una capitalización bursátil, en ese
momento, de 26.000M de dólares…. ¡El Excel ha explotado! Y mi cabeza también.
– Conciencia ante lo que supone ganar: Uno de los problemas de la renta variable es la
sensación que tenemos de la oportunidad perdida y de que siempre queremos más.
Esto es imprescindible trabajarlo y siempre mirar la rentabilidad en porcentaje y no en
cantidad puesto que a alguien le puede parecer poco el beneficio si aporta un capital
inicial bajo cuando, en realidad, puede ser que la rentabilidad obtenida sea excelente.
– Ten paciencia: El ser humano no tiene paciencia para enriquecerse lentamente por lo
que decide arruinarse rápidamente: Si bien Sancho hizo una cosa bien, puso Stop Loss,
esta es la típica operación en la que otro inversor no tan humilde para aceptar que se
puede equivocar, podría a ver tenido una gran pérdida y entonces se habría cumplido
a la perfección este mandamiento. Y es que la crueldad de la bolsa es esta: Puedes
hacer 100 operaciones bien que si haces una muy mal te puede arruinar (perder lo
invertido) rápidamente.

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