La bolsa se rodea de dichos frases que la persiguen desde hace años. “Sell in may and go away” es una de esas frases que se predica cada año en el mundo de la renta variable y este año puede que sea uno de los años con mayor relevancia desde hace casi una década.
El envoltorio en el que se encuentra el mes de mayo es tremendo y los rebotes producidos en el mercado americano desde los mínimos del 23/3 son muy importantes. En aquella fecha el Dow jones llegaba a los 18.200 puntos y el rebote en este periodo le ha llevado a marcar los 24.750 puntos de máximos. Este espectacular movimiento no deja de ser un gran rebote dentro de una estructura que, de momento, es bajista. Señales bajistas de relevancia encontradas en el gap de tendencia bajista que dejó en febrero en los 29.000 puntos y en las dos medias móviles que le marcan el camino a seguir teniendo la primera resistencia relevante en los 25.000 puntos y la segunda en los 26.500 puntos. Sin duda la confianza que trasmite la administración Trump sobre el cuidado de los mercados hace que los inversores confíen en que nada malo va a pasar pero lo cierto es que, aunque haya existido semejante rebote, nada ha cambiado a nivel de tendencia. Estos días se han ido publicando numerosos resultados de compañías de relevancia, por todos conocidas, y de momento pocas son las que acogen la ola del covid-19, no pasara lo mismo en el siguiente trimestre. Será el trimestre de la verdad, el trimestre donde se verá el potencial real del escenario bursátil pero en este mayo las correcciones pueden ser intensas salvo que el índice de referencia del mercado americano supere los niveles anteriormente comentados.
En España el escenario es tremendamente diferente. Los 24750 puntos alcanzados por el Dow Jones el pasado 29 de abril deberían equivaler a lo 7.850 puntos del Ibex. Anterior al 29 de abril el Dow Jones llegó a ese nivel el 10/3 misma referencia temporal que el Ibex con los 7.850. Lejos se quedó el Ibex el 29/4 de ese nivel ya que solo fue capaz de ascender a los 7.050 puntos. Pero dentro de este mar de turbulencias ha habido valores que han destacado por sus impresionantes rebotes desde mínimos. Quizás el valor más significativo es ACS quien el 19/3 marcaba un mínimo de 11’20 euros y estos días conseguía remontar un 100% desde ese nivel. En estos escenarios es apasionante como entra en juego la psicología humana. Supongamos un inversor que en pleno desplome del valor procedente de los 32 euros que estaba en el mes de enero decide comprar a 16 euros por el motivo que fuere pensando que un recorte del 50% ya es un recorte suficiente. Esta compra apoyada por una creencia “Creo que va a subir” le provoca un disgusto pues ve como el valor sigue y sigue su sangría bursátil llegando a los mencionados 11’20 euros que implica, para ese supuesto inversor, unas pérdidas latentes de más de un 30%. La psicología del inversor provoca que ya dé el dinero por perdido en un nivel de precios donde cualquier decisión es un tremendo error guiado por la mala decisión inicial de no poner un stop loss. Con el paso de los días ese inversor empieza a ver como las acciones van recuperando y empieza a percibir la esperanza de que las pérdidas puedan desaparecer. Tras días de angustia viendo su cuenta en constante saldo negativo el inversor ve como ya no está en pérdidas por lo que, la mayoría de los inversores que se encuentran en esa situación, lo que van a decidir va a ser cerrar la operación en el momento que ya no pierdan o los beneficios sean muy escasos. Este supuesto inversor (extendible a un gran porcentaje de los pequeños inversores que no operan con método alguno) ha estado dispuesto a llegar a perder un 30% con su operación y se conforma con el hecho de no perder teniendo su capital inmovilizado durante días. Tremendo error.
Entramos en un mes apasionante donde, sobre el papel, la renta variable tiene todo en su contra para seguir progresando. Tiene en contra el aspecto técnico del Dow Jones llegando este indicador a niveles de resistencia relevantes tras un rebote del 36% desde mínimos. Tiene en contra la constante batería de datos macro negativos que se van publicando con la terrible perspectiva de lo que se avecina para el siguiente trimestre. Tiene en contra el fin, en teoría, de la prohibición de cortos propuesta por la CNMV para el 18 de mayo y tiene en contra uno de los dichos bursátiles con mayor éxito numérico”Sell in may and go away”…¿Se cumplirá? En unos días sabremos la solución. Para todo lo demá, stop loss .

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