Esta mañana en el AVE Barcelona-Madrid he tenido la desagradable experiencia de conocer a un personaje llamado Salvador Sostres. Un personaje que ha escrito un artículo http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/guantanamo/2012/10/01/desperdiciar-la-vida.html en un medio tan prestigioso como es El Mundo.

Empiezo a leer y el desayuno se me empieza a atragantar. ” Pero el ciclismo, las maratones y las ultramaratones, el motociclismo, etcétera, son absurdos modos de poner nuestras vidas en peligro mucho más que comer productos grasos, grandes embutidos, fumar o beber ginebra o whisky” Es increible como alguien en la sociedad actual pueda escribir en un medio bajo el sello del mundo semejante comentario. Realmente hasta me llego a plantear si la culpa es del señor Sostre o de su director Pedro J Ramirez por permitir semejantes comentarios. Uno se llega a plantear incluso si tenemos lo que nos merecemos, ya que dudar los beneficios que tiene la cultura del esfuerzo en favor de las drogas, como son el alcohol o tabaco, puede ser un indicativo de lo que una parte de la sociedad está dispuesta a ofrecer por su empresa. Si uno de mis trabajadores dijera esta frase se iría a la calle inmediatamente, pues me demuestra que no tiene ningún espíritu de superación profesional.

Siguiente párrafo de Sostres: “Detesto la hipocresía social de criminalizar los grandes placeres y de glorificar esperpénticos ejercicios de esta terrible vanidad que es el culto al cuerpo, tan despreciable intelectualmente, y tan estéril. Las normas de lo políticamente correcto las dictan siempre capados e impotentes, seres sumidos en una profunda infelicidad que pretenden que todos estemos tan tristes como ellos para que así les resulte más llevadera su miseria, y ninguna comparación les hiera.”

En este párrafo nos demuestra que lo máximo que ha corrido en su vida es la distancia del sofá al retrete con el único fin de cagar la mierda que ha ido comiendo durante el día. No entender el sacrificio que supone acabar una prueba de 84km y compararlo con el simple hecho de querer tener un cuerpo escultural, es de una simpleza poco digna de un periodista. Esta NO documentación en la materia, le hace plantear a uno si realmente es periodista.

La siguiente frase de Sostres merece una disculpa de las más altas esferas del periódico y del grupo editorial. Que esta persona tan impunemente diga “Esta chica no ha muerto: se ha matado. La prueba deportiva en la que participaba tiene mucho más de muerte que de vida”.

¿Tendría la valentía esta persona de decirle esta frase a la cara de sus familiares? o se refugia en el constante cobardismo troll de internet? . El organizador de la prueba no es santo de mi devoción, de hecho no nos hablamos, pero de lo que estoy seguro es que la organización, como Joan Solà ha hecho todo lo posible para asegurar que todos los participantes logren su objetivo por el que han entrenado durante meses. Un organizador reza para que la gente disfrute, para que la gente se sienta realizada, para que la gente pueda entender que logrando estos objetivos deportivos, puede realizar cualquier cosa que se proponga en su vida. Así que todo mi apoyo a Joan Solà y a todo el equipo organizativo, ya que gracias a gente como ellos, muchas personas pueden cumplir sus sueños.

Quizás si este país dejara de pensar como Sostres y más como Teresa, quizás saldríamos de esta profunda crisis antes de lo que nos pensáramos. Porque el espíritu de superación, esfuerzo, constancia y valentía que tenía Teresa jamás lo entenderá alguien como usted, señor Sostres.