Una de las sensaciones más ingratas de la renta variable es la sensación de nunca estar satisfecho. Siempre comento a mis alumnos que uno de sus mayores saboteadores que tendrán será el hecho de que van a tener constantemente la sensación qué podrían haber ganado más… ¿a qué se debe? Tan simple como complicado de controlar, la excesiva ambición. Comprar barato y vender caro es el mantra que planea por cualquier parqué bursátil del mundo, ahora realmente en cualquier ordenador con el software adecuado del mundo, está bien, es un buen mantra. Pero es vital en toda operativa bursátil tener un claro objetivo de pérdida, como siempre decimos es fundamental el Stop Loss, pero también es fundamental apoyarse en un método que te de claramente un objetivo de venta para que, de esta manera, aprendamos a hacer algo, que aunque parezca increíble, no es sencillo de realizar: Saber ganar. El problema reside cuando la ambición que nos ha llevado a operar en bolsa se convierte en sobre ambición, no solo deseando ganar, que lógicamente es el objetivos, sino que, además, queremos comprar en el mínimo y tener la sensación de ser los más listos de la clase para vender en el máximo. Les puedo decir, en mis 21 años como profesional de la bolsa, que eso lo conseguirán en menos del 1% de sus operaciones y que, lógicamente, ese no ha de ser el objetivo. El objetivo ha de ser tener un método donde, en primer lugar, se controle estrictamente las pérdidas, es imprescindible tener la humildad de aceptar que nos podemos equivocar y, tenemos el privilegio, de estar en un mercado donde todo lo que compramos, si estamos en valores líquidos, lo podremos vender sin problema y, eso, no has de generar mucha tranquilidad. El objetivo ha de ser tener un método donde, en segundo lugar, se parametrice perfectamente los niveles de beneficio una vez hemos establecido las pérdidas. Es importantísimo para la salud mental bursátil estar satisfecho en el momento de la plusvalía ya que el reconocimiento es muy importante sea en la bolsa o en cualquier ámbito profesional. Lo que suele pasar a una persona que opera en bolsa es que si vende, por ejemplo a 11 euros y ve que al cabo de un tiempo el valor está a 12, en lugar de alegrarse por el beneficio conseguido se da de cabezazos pensando en que podría haber ganado más y no deja de pensar cuando puede volver a entrar en el valor para ver si puede ganar más. Esto es un error terrorífico.
La bolsa es de las pocas profesiones en el mundo en las que, realizando dos firmas de contrato, tienes acceso a la champions league. Si si, imagínese. Va a una tienda de bicicletas a comprar una bicicleta por primera vez en su vida y quien se la vende le dice: “Enhorabuena! Mañana va usted a disputar una etapa del Giro de Italia”
Lógicamente usted, que no ha montado nunca en bici, se encuentra con un sueño y a la vez una posible pesadilla, competir con 190 de los mejores ciclistas del mundo de golpe… ¿Cómo lo va a conseguir? Imposible, no le de vueltas, es imposible que consiguiera acabar dentro del tiempo de control esa etapa.
En bolsa pasa lo mismo si no se tiene formación adecuada. Abrirse una cuenta con un bróker es muy sencillo, como he dicho con dos firmas conseguimos dicha cuenta. Inmediatamente, si realizamos un ingreso (supongamos que ingresamos 5.000 euros), el bróker nos deja operar por más capital del que tenemos gracias al apalancamiento y, para más inri, nosotros si introducimos una orden de compra, por ejemplo de Amazon, nos encontramos que quizás esas acciones nos las ha vendido JP Morgan, HSBC, Credit Suisse o quien sabe si el propio Jeff Bezos…. ¿qué quiero decir? Lo que quiero decir es que jamás opere en bolsa sin método, jamás opere en bolsa porque cree que un valor va a subir o bajar. Jamás maldiga si vende unas acciones ganando porque siguen subiendo, jamás opere en bolsa sin poner un stop loss. Está en el mercado más apasionante que existe donde diariamente en estados unidos se negocian más de 300.000 millones de dólares y donde su único objetivo, con método como haría en cualquier otra profesión del mundo, es hacerlo bien y eso implica ganar dinero. Reconozca su estrategia y disfrútelo en la vida porque, le aseguro, que la bolsa no es tan divertida como para pateárselo en ella.

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  1. Me dejó tan pensativa tu artículo… vivimos tiempos de retirada, de melancolía y de encierros más allá de los domésticos…

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